C.S.A Consultores, una empresa con el sello de Hispagenda
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Amigos de Hispagenda |
Publicado por Hispagenda el 2 de julio de 2008 |
Hay algo que se ha convertido en casi imprescindible y por lo que muchos tienen que pasar antes de conseguir el empleo que busca: SER BECARIO. Hoy en día, si no haces unas prácticas, normalmente no remuneradas, podemos casi afirmar que estás destinado a no encontrar trabajo. La experiencia es esencial a la hora de desempeñar cualquier profesión. En Hispagenda somos muy conscientes de ello y por eso han pasado por aquí numerosos becarios. La mayor prioridad de esta asociación es enseñarles y transmitirles todos los conocimientos de los que dispone para que puedan marcharse de aquí con un buen bagaje. Todos los becarios vienen muy ilusionados a la capital europea, con ganas de aprender y de dejar huella y nos consta que se vuelven a casa con las tareas bien aprendidas y la misión cumplida.

En Zaragoza se celebra este año la Exposición Internacional 2008* en el meandro que hace el Ebro, el río más caudaloso de España, en la entrada de la ciudad, que ha sido el lugar elegido para albergar el recinto donde cada país y comunidad autónoma podrán tener su propio pabellón.
Su origen es incierto, en tiempos de griegos y romanos hay escritos donde queda reflejada su existencia, y en China su existencia era también milenaria. En España existen fragmentos de cerámica ibérica procedentes de Liria (Valencia) donde se observa una figura femenina abanicándose. Pero es en el siglo XIV donde encontramos las primeras referencias al abanico, en la Crónica de Pedro IV de Aragón. Dos siglos después, a mediados del siglo XVI, se introduce el abanico plegable, y con él la creación artesana florece, surgiendo la Real Fábrica de Abanicos en Valencia, que permitió que se abaratase el producto. Más adelante, la artesanía abaniquera se enriquecerá con reproducciones de escenas románticas, taurinas y costumbres valencianas.
Cuántas veces de pequeña habré oído el nombre de Miguel Berrocal, cuántas veces habré pasado por delante de la puerta de su casa, cuántas veces habré visitado la exposición permanente en la Asociación Amigos de Berrocal, en visitas organizadas por el colegio. Los niños de Villanueva de Algaidas saben de la existencia de Miguel Berrocal, al igual que lo sabía yo en su momento, pero lo que no saben es que detrás de ese nombre, detrás de las blancas paredes de esa enorme casa se oculta uno de los artistas más importantes del siglo XX.