Felipe V“Sed español, éste es vuestro principal deber”, le dijo Luis XIV a su nieto Felipe V, antes de que se marchase para siempre a España e iniciase en nuestro país la dinastía borbónica. Felipe V siguió los consejos de su abuelo, pero fue cayendo en la melancolía, la hipocondría y la locura. Cuando cabalgaba la mañana del 4 de octubre de 1717 se creyó atacado por el sol y desde entonces se sintió atacado por la muerte. No se dejaba cortar el pelo ni las uñas ante el temor de que aumentasen sus males, por lo que las uñas de los pies le crecieron tanto que casi no podía andar. Se mordía continuamente los brazos de ansiedad e, incluso, se creía muerto, preguntando por qué no había sido enterrado. Otras veces, decía que no tenía brazos ni piernas. Su conducta era cada vez más estrafalaria: mandaba abrir las ventanas en pleno invierno, se envolvía en mantas en verano, y algunas noches se creía convertido en rana. Su locura le llevó a temer ser envenenado por una camisa y desde entonces pasó un año entero sin mudarse. Después optó por razones de seguridad por vestir sólo camisas usadas de su mujer, Isabel de Farnesio.

Sin embargo, los comienzos de su reinado fueron prometedores: hasta entonces las industrias suntuarias se surtían del extranjero; tanto la nobleza española como la propia Corte cubrían las paredes de sus palacios con tapices procedentes del exterior. Felipe V fue sustituyendo las compras en el extranjero por la producción de nuevas que creó en suelo español: sedas, cristales, espejos, porcelanas, paños, etc.

RFT Santa BárbaraLas Reales Fábricas, propias de los Borbones, respondían tanto a un modelo económico como urbanístico: se trataba de dividir el espacio urbano por actividades económicas. Estas fábricas, situadas extramuros, se construyeron, como en el caso de la Real Fábrica de Tapices, según el modelo arquitectónico de la “fábrica bloque”, con uno o varios patios interiores.

La Real Fábrica de Tapices se fundó en 1724 en Chamberí, junto a la Puerta de Santa Bárbara, donde antes había habido una fábrica de pólvora. Ocupaba las actuales calles de Sagasta y Sta. Engracia y la Pza. de Alonso Martínez. Contaba con un jardín, una huerta, dos fuentes y una noria.

RFT VandergotenLa ausencia de una tradición española en la industria del tapiz, hizo que Felipe V llamase a un famoso tapicero de Amberes para que organizase las nuevas manufacturas españolas. El tapicero de Flandes era Jacobo Vandergoten. Su llegada a España estuvo llena de dificultades pues las autoridades de Flandes, recién independizado de España, trataron de impedir que acudiera a la llamada del monarca español. Llegaron a encarcelarle 9 meses en el castillo de Amberes. Por fin, a costa de perder todas sus propiedades, incluyendo su taller de tapices, consigue llegar a España el 20 de julio de 1720. A partir de entonces los Vandergoten se sucederían de padre a hijo al frente de la Real Fábrica en una saga que llega hasta nuestros días.

Logo RFTA pesar de su caída en la locura, Felipe V había seguido el consejo de su abuelo: la Real Fábrica no es sólo un tributo a la creatividad de la cultura de Flandes, sino una muestra del interés que Felipe V puso en sentar las bases de una España próspera y fuerte.

Rafael Sanz Fernández