Cuando Felipe II era aún príncipe y viajó a Inglaterra para casarse con María Tudor, en 1554, juró solemnemente renunciar a su derecho al trono británico si el mítico rey Arturo regresaba de su retiro en Avalon para reclamarlo. Era aquella una época en que las alianzas dinásticas creaban vínculos culturales entre los países europeos que guerras y cambios fronterizos no conseguirían borrar.

BordadoraEn la Corte española de los siglos XVI y XVII, los encajes de Flandes llegaron a estar muy cotizados, como muestran los retratos del Museo del Prado, aunque en España la industria del encaje tenía una gran tradición, de modo que aún hoy se discute sobre si el origen del encaje se sitúa en España, Italia, Francia o Flandes.

Conocido y muy usado en la Edad Media, su edad de oro se sitúa en el siglo XVI. Bruselas, Amberes, Malinas, Brujas, Gante, Lieja, Courtrai, Lovaina e Ypres eran los grandes centros de producción y exportación de encajes, teniendo a España como punto de destino.

El encaje de Flandes , que tuvo su auge en los siglos XVII y XVIII, se relaciona con la artesanía eslava pero también con modelos catalanes. De él se derivan los encajes Duquesa, elaborados con hilos muy finos, que dieron lugar a tres tipos, los Duquesa de Brujas , los Duquesa de Bruselas y los de Brabante.

Existe otro encaje que algunos consideran también originario del antiguo encaje de Flandes, el de Malinas, elaborado en forma de bandas o tiras, dispuestas para rematar piezas o rebordear vestidos, que tuvo gran presencia en nuestro país: en el madrileño monasterio de las Descalzas Reales se conserva una sabanilla bordeada de un ancho encaje de Malinas, que estaba dedicada a cubrir las andas donde se colocaba al Cristo yacente en los Oficios de Viernes Santo.

BordadoPese a la profunda interacción cultural de los pueblos europeos a lo largo de los siglos, tendemos a considerar a nuestros ancestros como gentes estrechas de mente y aisladas en su terruño. La importancia que adquirió el encaje flamenco en la Corte española es sólo una muestra de una época en que las franjas cultivadas y no tan cultivadas de la población tendían a identificarse con una idea amplia de civilización, que ellos llamaban Cristiandad. Levantaban imperios y descubrían continentes, y fuese en el terreno de la Política, de la Cultura o del Arte pensaban a lo grande y su imaginación no se detenía en las barreras mentales o geográficas que a veces equivocadamente les atribuímos. Un ejemplo de ello lo fue Carlos V, nacido en la ciudad belga de Gante y muerto en Yuste, que ya en 1524 propuso la construcción de una canal en el istmo de Panamá.

Rafael Sanz